Tangos y poemas.
El tango y mi balada.
Junto al alféizar
en la ventana mojada.
Bailemos juntos éste tango,
te lo ruego, sólo un baile
Luego, podrás irte.
Atada no quedarás.
Y, aunque con pena,
al amanecer, irte podrás.
El tango acaba,
y aunque mis pies sin coordinación
busquen la afección
de tí.
Ya sé que no me quieres.
Pero, al menos, hemos bailado éste tango,
el tango del fin.
14 Mayo, 2009 a 3:45 pm
oooooh! quanto sentimiento xD
que tendreeee.